Escribe el monto que piensas pedir, la tasa E.A. que te ofrece el banco y el plazo, y ve al instante cuánto pagarías de cuota cada mes — y cuánta plata se va en intereses en total. Gratis, sin registrarte.
Escribe el monto del crédito y un plazo mayor que cero para ver tu cuota mensual fija, el total que pagarías y cuánto de eso son intereses.
Aplica a créditos de cuota fija en pesos (sistema de amortización francés). Los créditos hipotecarios en UVR funcionan distinto — esta calculadora no los modela. Es solo un estimado educativo — no es asesoría financiera.
¿Digitando estos números a mano? Guaca los lleva por ti — cuentas, inversiones y tasa de cambio se actualizan solos, todos los días.
Empieza gratisP es el monto del crédito, lo que el banco te desembolsa. r es la tasa mensual del crédito — que no es la E.A. dividida entre 12, sino su equivalente compuesta: (1 + E.A.)1/12 − 1 — y n es el número de cuotas. La fórmula responde una sola pregunta: ¿cuál es la cuota exacta que, repetida n veces, paga los intereses de cada mes y deja el saldo en cero justo con el último pago? Ni un peso más, ni un mes de más.
A este esquema se le llama sistema de amortización francés, y es el estándar de los créditos de cuota fija en pesos en Colombia: libre inversión, vehículo, libranza y la mayoría de hipotecarios en pesos. Su gracia es la previsibilidad — sabes desde el día uno cuánto sale de tu cuenta cada mes hasta el final — pero esa cuota constante esconde una mecánica interna que vale la pena entender antes de firmar.
Cada mes, el banco primero cobra los intereses del saldo que debes, y solo lo que sobra de tu cuota abona a capital. Como al comienzo el saldo está completico, los intereses se comen casi toda la cuota: en un crédito de COP 50 millones al 18% E.A. a 15 años, la cuota es de unos $758.000 — pero de la primera, cerca de $694.000 son intereses y solo unos $63.000 bajan tu deuda de verdad. Pagaste 758 mil y debes casi lo mismo que ayer.
Con cada mes que pasa el saldo baja un poquito, los intereses del mes siguiente se calculan sobre un saldo menor, y la tajada que abona a capital crece — despacio al principio, rápido al final. Las últimas cuotas son casi puro capital. Por eso la tabla de amortización de arriba muestra los intereses acumulándose con fuerza en los primeros años mientras el saldo apenas se mueve: no es que el banco te esté haciendo trampa, es la matemática del sistema. Y es también la razón por la que los abonos a capital valen oro al principio, como veremos abajo.
El plazo es la palanca más tentadora, porque alarga la deuda y la cuota baja de inmediato. Pero mira el precio del alivio, con el mismo crédito de COP 50 millones al 18% E.A.: a 5 años la cuota es de unos $1.234.000 y pagas cerca de $24 millones en intereses; a 15 años la cuota baja a unos $758.000 — un 39% menos — pero los intereses se disparan a $86 millones, más de tres veces y media. La cuota chiquita te cuesta 62 millones extra, más que el crédito mismo. Compruébalo tú mismo en la calculadora: cambia solo el plazo y mira los dos números.
La tasa, en cambio, es la palanca que no te cobra nada por usarla: cada punto de E.A. menos es plata que te ahorras sin alargar la deuda ni un día. Por eso vale la pena cotizar en dos o tres bancos, negociar con tu banco de nómina y preguntar por compra de cartera si ya tienes un crédito caro. La regla práctica: usa el plazo más corto cuya cuota puedas pagar sin ahogarte — y pelea la tasa hasta el último decimal.
Un abono a capital le quita saldo a la deuda, y ese saldo es justamente la base sobre la que el banco calcula los intereses de todos los meses que faltan. Por eso el momento importa tanto: un millón abonado en el primer año de un crédito a 15 años al 18% E.A. deja de generar intereses durante 14 años — te ahorra alrededor de $9 millones si mantienes la cuota y recortas el plazo. Ese mismo millón abonado en el año 10 solo tiene 5 años de recorrido y te ahorra cerca de $1,3 millones. Mismo esfuerzo, siete veces menos premio.
Es la misma bola de nieve de la calculadora de interés compuesto, solo que rodando en tu contra: cada peso que le quitas temprano deja de componer contra ti todos los meses restantes. La versión extrema de esto son las tarjetas de crédito, donde pagar solo el mínimo estira la deuda durante años — si estás en esas, la calculadora de pago mínimo de tarjeta te muestra el costo real, y esta guía para controlar tus tarjetas de crédito te ayuda a salir del hueco. En cualquier crédito, la jugada es la misma: primas, cesantías, un ingreso extra — directo a capital, y cuanto antes, mejor.
Esta calculadora te dice cuánto pagarías; Guaca te acompaña mientras lo pagas. En la app registras el crédito una vez y ves el saldo bajar cuota a cuota, con los abonos a capital aplicados y tu deuda total siempre al día junto a tus cuentas e inversiones — así sabes en todo momento cuánto debes de verdad y cómo pesa frente a lo que tienes. Y como la cuota solo cabe si el resto de tu plata está en orden, un presupuesto personal claro es el mejor seguro de que nunca te toque escoger entre la cuota y el mercado.
Esta calculadora es una herramienta educativa y no constituye asesoría financiera ni una oferta de crédito.
La tasa efectiva anual (E.A.) es lo que realmente crece la deuda en un año, con la capitalización ya incluida; en Colombia es la tasa que los bancos están obligados a mostrarte en la oferta, y es la que espera esta calculadora. La nominal (por ejemplo '18% N.M.V.') es solo una convención de cotización: hay que dividirla entre los periodos y componerla para llegar a la efectiva. Un detalle que confunde mucho: la tasa mensual de un crédito NO es la E.A. dividida entre 12 — es (1 + E.A.)^(1/12) − 1, que da un número más pequeño. Esta calculadora hace esa conversión por ti.
Es el sistema de pago más común en créditos de consumo, libre inversión, vehículo e hipotecarios en pesos: pagas exactamente la misma cuota todos los meses, desde la primera hasta la última. Lo que cambia por dentro es la mezcla: al principio la mayor parte de cada cuota son intereses (porque el saldo es grande) y una tajada pequeña abona a capital; con el tiempo la proporción se invierte y las últimas cuotas son casi puro capital. La cuota se calcula con la fórmula P·r / (1 − (1 + r)^−n), donde r es la tasa mensual y n el número de cuotas.
No. Los créditos en UVR (Unidad de Valor Real) están indexados a la inflación: el saldo y la cuota se expresan en UVR y se convierten a pesos con el valor de la unidad de cada día, así que la cuota en pesos cambia mes a mes aunque el crédito esté 'al día'. Esta calculadora modela únicamente créditos de cuota fija en pesos, donde la cuota que ves el primer mes es la misma del último. Si estás comparando un hipotecario en pesos contra uno en UVR, usa esta herramienta solo para la opción en pesos y pídele al banco la proyección oficial de la opción en UVR.
Si tu objetivo es pagar menos intereses en total, reducir el plazo gana casi siempre: mantienes la misma cuota, el crédito termina antes, y todos esos meses de intereses que ya no pagas se quedan en tu bolsillo. Reducir la cuota alivia tu flujo mensual — útil si vas apretado — pero el saldo sigue vivo el mismo número de meses, cobrando intereses todo ese tiempo, así que el ahorro total es mucho menor. Cuando hagas un abono, dile explícitamente al banco qué quieres: si no lo especificas, muchos lo aplican por defecto a reducir cuota.
No — y por eso la cuota real que te cobra el banco casi siempre es un poco más alta que la de aquí. Esta calculadora muestra la cuota financiera pura: capital más intereses. Encima de eso, los bancos suelen sumar el seguro de vida deudor (obligatorio en la mayoría de créditos), el seguro de incendio y terremoto en hipotecarios, y a veces avales o comisiones de administración. Cuando compares ofertas, no mires solo la tasa: pide el valor total de la cuota con todos los cobros incluidos, que es lo que de verdad va a salir de tu cuenta cada mes.
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